Un día decidí hacer marcos de espejos, pero no tenía muy claro qué material utilizar. Quería algo que no pesase, que fuese económico y además fácil de trabajar. Entonces me di cuenta que el material que reunía estas características y con el que era posible hacer un marco, era el cartón. Pero la cosa no acababa ahí, mi objetivo era colgar los espejos en la pared y los ganchitos que se ponen en los marcos de madera no me servían, así que se me ocurrió la solución que os muestro a continuación.
